Este año más que nunca quiero que las fiestas pasen rápido. No digo que sean casi imperceptibles porque sería imposible, pero cada año me gusta menos festejarlas. LLegan las doce y quiero brindar, quiero irme a dormir. Este año, minutos despues del brindis de navidad me puse a pensar q tal sería pasar las fiestas como un día más, rutinario, sin preparativos, sin tanta comida, en la cama, mirando una buena peli, con buena compañía.
Porqué tanta locura? Salen a la calle (yo dejé de hacerlo, por eso no me incluyo) enloquecidos a comprar, comprar y comprar. Una amiga que trabaja en el shopping me contaba que las madres gastan 2000, 3000$ en ropa sólo para navidad, menos entiendo la pirotecnia, buenísimo si son felices así, pero me parece que es hora de volver a la sencillez de las cosas...
Hay que bajar un cambio, es Navidad, es fin de año, no el fin del mundo...
Igualmente en lo personal rescato dos cosas: el vitel tone de mi abuela y ella en la puerta de su casa diciendo "que lindo los pajaritos cantando de noche". Era la alarma de un auto.
